Nuestros condicionantes y nuestro viaje

Estas páginas contienen información recogida fundamentalmente durante nuestro viaje a Etiopía, realizado entre el 24 de noviembre y el 11 de diciembre de 1999. Hallaréis un resumen de nuestras experiencias y, sobre todo, algunos consejos que esperamos os sean útiles para vuestro próximo viaje a Etiopía. Porque estamos seguros que, a poca idea que tengáis de viajar allí, os convenceremos de que es una buena elección.
 

¿Qué tipo de turistas somos?

Para que estas notas puedan servir de fuente de información y de consejos para futuros viajeros, antes debemos dejar claro qué tipo de turistas somos. En este caso, tal vez sea más sencillo empezar dejando claro lo que NO somos: ni aventureros que se lanzan al camino con muchos días por delante, ni amantes de los grupos organizados que vagan por lugares turísticos guiados como ovejas y con un programa rígido que se debe cumplir. Nosotros lamentablemente no disponemos de todo el tiempo del mundo (ni de mucho dinero) para nuestros viajes, por lo que en función del lugar a visitar decidimos cuál puede ser la mejor manera de movernos y los lugares a visitar. En muchos de los sitios que hemos visitado sólo teníamos nuestro billete de avión y una lista de contactos posibles, y sobre todo una buena guía y alguna indicación de algún viajero conocido. Para Etiopía decidimos que viajar de esta manera supondría una pérdida de tiempo, tiempo que ya nos era escaso de salida (19 días para un país de un millón de quilómetros cuadrados, el doble que España). Por dicho motivo, tomamos dos decisiones: limitar territorialmente nuestra visita a la zona Sur del país, y contratar los servicios de un guía profesional que nos ayudara a conocer mejor los lugares y nos facilitara la integración en el entorno. Después del viaje sólo podemos decir que acertamos plenamente, puesto que tras la visión de las condiciones del país nos parece una pérdida de tiempo intentar organizarlo totalmente por nuestra cuenta, y además seguramente hubiera resultado más caro. La zona Sur nos ha parecido sumamente interesante, puesto que nos ha permitido conocer aquélla África que alguna vez todos nosotros hemos soñado, y que parece ser que sólo se mantiene en esta parte del continente.
 
IMPORTANTE: algunos lectores Africanos han interpretado el texto similar que hay en la versión como un desprecio hacia la cultura africana en general, la visión de los africanos por parte de unos turistas ocasionales como sociedades tribales para ser observadas por nuestros cultos ojos. Nada hay más lejos de nuestra intención, al contrario, queremos remarcar no sólo la gran herencia cultural (Egipto, Axum, etc.) que estudiamos de jóvenes sino reivindicar aquellas imágenes con las que soñamos no sólo como un estereotipo sino como una cultura viva que hay que conocer para poder respetar: Geleb, Konso, Hammer, Ashanti, Kongo, Xhosa, Zulu, Tutsi, Tuareg, Bereber... y tantos otros. Es la dignidad de todos estos pueblos la que queremos poner de manifiesto, más allá de nuestros sueños y prejuicios. Véase el nuevo (junio 2001) texto al respecto en Consideraciones personales

¿Porqué Etiopía?

Es realmente difícil decir por qué nos decidimos a visitar Etiopía, aunque ahora tenemos muchas razones para recomendarlo. Tal vez nos decidió el entusiasmo con el que expertos viajeros con los que pudimos contactar nos transmitieron de sus experiencias en sus viajes. Siendo muy conciso, la parte norte del país cuenta con numerosos monumentos y una larga historia que sin duda es muy interesante, y más teniendo en cuenta que en África apenas se pueden visitar lugares históricos fuera de Egipto y de algunos emplazamientos de la costa mediterránea; es sin duda un lugar apasionante en el que la Iglesia Ortodoxa (la dominante hasta nuestros días) ha dejado numerosos monumentos y representaciones culturales. No obstante, para un turista europeo como nosotros, que vivimos rodeados de museos, castillos, basílicas, etc., la zona más atractiva es el sur del país; en ella podremos ver el África que soñamos o imaginamos de pequeños, con sus tribus nómadas, sus mercados coloridos, la falta de infraestructuras y las moscas tsé-tsé. Parece ser que es el único lugar del continente donde pueden hallarse dichas condiciones, fuera de las representaciones folclóricas para extranjeros habituales en otros países más turistizados.
 

Nuestro circuito

He aquí nuestro circuito, hecho para nosotros en función de nuestros intereses y de los días disponibles:

Día 24 de noviembre de 1999: llegada a Addis vía Roma y Jedda, noche en la capital.
Día 25: Addis - Ziway, compras en Addis, visita a los lagos del camino. Noche en el Bekele Mola de Ziway.
Dia 26: Ziway - Arba Minch, visita al parque Rift Valley, noche en el hotel Bekele Mola de Arba Minch.
Día 27: Arba Mich - Turmi. Breves paradas en Konso y en Weito. Noches de cámping en Turmi.
Día 28: Turmi, día de mercado.
Día 29: Visita a la tribu Geleb, cruce del río Omo en Omorate. Noche en Turmi.
Día 30: Visita a la tribu Karo, vuelta a Turmi para pasar noche.
Día 1 de diciembre: Turmi - Jinka. Noche en el hotel Omo.
Día 2: visita al Mago Park y a la tribu Mursi, noche en el hotel Goh de Jinka.
Día 3: Mercado de Dimeka, noche en Weito, cámping frente a la policía.
Día 4: Weito - Konso, visita a Mecheke y al rey Konso (tribu Konso), noche de cámping en los jardines reales.
Día 5: Konso - Arba Minch, visita al Lago Chamo, noche en el hotel Bekele Mola de Arba Minch.
Día 6: Arba Minch - Shashemene, en el camino visita a la tribu Dorze en Che'n-Ch'a. Noche en el hotel Rift Valley.
Día 7: Shashemene - Dinsho, nyalas de montaña, noche en el albergue del parque nacional Bale.
Día 8: Visita al altiplano, siemen fox, vuelta al refugio de Dinsho para pasar la noche.
Día 9: Dinsho - Nazret, noche en el mejor hotel de la ciudad.
Día 10: Nazret - Addis Abeba, visita a la ciudad y compras en el Mercato.
Día 11: salida de madrugada a Barcelona vía Djedda y Roma.

Nosotros sólo teníamos esos días de vacaciones, así que decidimos centrarnos en el Sur. Dijimos a Solomon que queríamos ver el máximo número de mercados en lugares interesantes, así como tener tiempo suficiente para disfrutarlos adecuadamente. También queríamos ver algo de naturaleza, propusimos muchas cosas pero nos recomendó las mejores, que son las que constan en el circuito. Animales realmente había pocos, porque los han matado los extranjeros por placer o los locales para comer. El paisaje de las montañas Bale realmente "bale" la pena de conocer, es totalmente diferente del estereotipo africano centrado en la sabana y el desierto.