IMPORTANTE: Nueve años después de nuestro viaje, nuestros contactos son totalmente
obsoletos. Una simple visita a Google o, aún mejor, a
LosViajeros.com, proporcionará mejor información que los detalles que
publicamos en su momento.
No obstante, nos hemos enterado que nuestro guía Solomon sigue activo después de varias
visicitudes vitales. Ahora tiene su propia empresa (Yeka Tours)
con un par de todoterreno y una furgoneta disponibles. Le podéis contactar en
solomon_yeka@yahoo.com
Conoce la región del Río
Omo al dedillo por haber trabajado muchas veces allí, primero
como chófer y después ya como guía. Tiene conocidos
en todas partes, y eso lo agradece el turista porque la acogida en todas
partes es buena.
Hallaréis la fijación de la mayoría del pueblo etíope cuando
se habla de la guerra contra Eritrea, la animadversión contra los
Somalíes, algo de reproche ante la capacidad de los extranjeros
para disponer de todo a lo que a ellos se les niega o les es muy difícil
de conseguir, etc. En definitiva, una parte importante de la realidad del país,
como en España lo son las rivalidades entre Comunidades Autónomas o la
sempiterna rivalidad con los franceses.
Hay guías que hablan español,
pero a poco inglés que habléis no tendréis ningún
problema con él. Simplemente se hace entender de la manera que sea,
con un desconocimiento de la conjugación de los verbos ingleses
que hace más personal su charla que no molesta.
Su anterior trabajo como chófer
y sus conocimientos de mecánica son muy útiles dadas las
circunstancias dels país. A no ser que cambien mucho las cosas,
tendréis alguna reparación de emergencia asegurada, y Solomon
es capaz de hacer casi cualquier cosa con un vehículo.
En todas las ocasiones, en todas las visitas a las que fuimos, en todos los hoteles, siempre para decirlo más claro, eligió para nosotros las mejores horas, los mejores hoteles disponibles, los mejores restaurantes, la hora adecuada para la visita, en fin, todo. Estuvimos en los mercados a las horas apropiadas y tiempo suficiente para poder disfrutar adecuadamente de todo (es decir, casi de todo el día) cuando otras agencias apenas dedicaban una hora a mercados simplemente auténticos y alucinantes (si lo vuesto no es la paciencia para esto, no viajéis allí). Probamos todo tipo de comida y todo estaba bueno. No tuvimos ningún problema con enfermedades intestinales. Los traslados son inevitables pero los minimizó de manera que perdimos el mínimo tiempo en la carretera.
Puede ser un tío muy simpático. Sólo en algunas ocasiones no coincidimos con sus opiniones, pero fue en casos de poca importancia. En una ocasión quiso que durmiéramos cerca de un bar-restaurante (donde se comía sensacionalmente) donde había un generador en marcha, dijimos que no porque queríamos dormir tranquilos, él se amoldó y al final hasta lo pasamos bien con las historias de los enemigos de Etiopía. La otra ocasión fue en la visita a la aldea Geleb, donde nos llevó a mediodía y donde realmente hubiera sido mejor ir un poco antes para no sufrir de tanto calor, aunque seguramente es imposible conseguir un guía local a una hora más temprana; que conste que esa visita, a pesar del problema mencionado, fue una de las más interesantes y auténticas del viaje.
Una vez pasado un largo tiempo desde nuestro viaje, creo que las conversaciones telefónicas que mantuvimos con viajeros experimentados fueron lo que nos decidieron a conocer Etiopía. Los tiempos han cambiado mucho, hoy en día Internet es un aparador incomparable, todo el mundo tiene email y los intercambios de información entre viajeros vía foros son la principal referencia para muchos de nosotros. A pesar de los años, sólo os podemos recomendar lo que con tanto entusiasmo nos explicaban tantos otros: animaros y viajad allá, cuanto antes.